tendencias de la vida digital y reflexiones personales de Jaime Estévez
Esta semana han tenido lugar en Madrid las
II Jornadas de Alfabetización Digital organizadas por el Foro de Investigación y Acción Participativa (FIAP) de Rafael Casado y patrocinadas por Red.es y el Ministerio de Educación y Ciencia, entre otras organizaciones.
Las jornadas que, en ésta su segunda edición, llevaban el apellido 2.0 trataban de poner al día el estado de la cuestión en torno a los procesos de educación y alfabetización necesarios para que la sociedad de la información siga avanzando y abriendo espacios de intercambio y colaboración en el seno de administraciones, empresas y sociedad.
Entre los distintos participantes uno de los más originales fue
Alfonso Gutiérrez, catedrático en la Universidad de Valladolid y autor del libro de referencia 'Alfabetización Digital, algo más que ratones y teclas', quien defendió que lo más importante no era meter ordenadores en todas las escuelas sino hacer entender a los alumnos la importancia, el contexto y el significado de la introducción de las nuevas tecnologías en sus vidas. Es lo que denominó como 'aprendizaje crítico' frente al 'aprendizaje instrumental'.
Por su parte,
David Cierco, director general para el Desarrollo de la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, defendió la necesidad de que el Estado interviniese en la revolución digital en la medida en que, mientras la convergencia tecnológica y empresarial estaba asegurada por el Mercado, la adecuada convergencia económica (condiciones laborales, marco de competencia y protección a los consumidores) sólo puede garantizarse desde el Gobierno.
Cierco, también responsable de la sectorial del PSOE de Sociedad de la Información, explicó que los dos componentes para el éxito de la actuación pública son el 'compromiso' que se manifiesta con la adecuada dotación presupuestaria, y el 'liderazgo' que se manifiesta en la capacidad para articular políticas de colaboración en la que participe el mayor número posible de administraciones públicas.
En lo que se refiere a la política de I+D+i, Cierco afirmó que, mientras que los dos primeros componentes (Investigación y Desarrollo) podían ser impulsados desde el Gobierno, el tercero de ellos (Innovación) únicamente puede materializarse con la voluntad inéquivoca de innovar de cada uno de los individuos, sean estos administraciones, empresas, asociaciones o particulares. Por ello, concluyó, la colaboración y el consenso para avanzar en la alfabetización digital es en estos momentos más necesaria que nunca.